lunes, 4 de junio de 2012

EL INDIVIDUO Y LA SOCIEDAD Por: SAMAEL AUN WEOR


Ha llegado la hora de reflexionar seriamente sobre nuestro propio destino. Las grandes potencias del mundo tienen puestos sus ojos en nuestra querida tierra latinoamericana.
         
América es su bocado apetecido y todos quieren saborearlo. América ha sufrido lo indecible y ama su libertad. América ha conquistado su independencia en los campos de batalla, la independencia es algo que nos ha costado mucha sangre.
         
El problema del mundo es el problema del individuo. Las Revoluciones de sangre y aguardiente no resuelven nada. Sólo mediante la inteligencia resolveremos el problema del hambre y de la miseria, sólo mediante la inteligencia podemos salvar a nuestra sagrada tierra. Sólo con la inteligencia podemos vencer al monstruo del comunismo.
         
La sociedad humana es la extensión del individuo. Si queremos realmente un cambio radical, si queremos un mundo mejor, un mundo sin hambre, necesitamos cambiar individualmente, cambiar dentro de nosotros mismos, alterar dentro de nuestra propia individualidad los abominables factores que producen en el mundo hambre y miseria. Recordemos que la masa es una suma de individuos. Si cada individuo cambia, la masa cambiará inevitablemente.
         
La sociedad es la extensión del individuo. Si el individuo es codicioso, cruel, despiadado, egoísta, etc., así será la sociedad. Es necesario ser sinceros con nosotros mismos, nosotros, cada uno de nosotros es malo y por lo tanto la sociedad tiene que ser mala inevitablemente. Esto no lo puede resolver el monstruo comunista, esto sólo lo puede resolver el individuo.
         
Es urgente acabar con el egoísmo, y cultivar el Cristo-centrismo. Sólo así podemos hacer un mundo mejor, es indispensable eliminar la codicia y la crueldad que cada uno llevamos dentro, sólo así, sólo cambiando el individuo cambiará la sociedad porque ésta, sólo es la extensión del individuo. 
         
Hay dolor, hay hambre, hay confusión pero  nada de esto se puede eliminar mediante los procedimientos absurdos de la violencia, quienes quieren transformar el mundo a base de revoluciones, de sangre y aguardiente o con golpes de estado y fusilamientos, están totalmente equivocados, porque la violencia, sólo engendra más violencia, y el odio más odio. Necesitamos paz, si es que queremos resolver problemas, necesitamos paz si es que realmente queremos salvar a América Latina.
        
 No se deshacen las tinieblas a manotazos.  Sino trayendo la luz. Tampoco se deshace el error combatiendo cuerpo a cuerpo con él, sino difundiendo la verdad, sin necesidad de atacar el error. Todo cuanto la verdad avance, todo eso el error habrá de retroceder, no hay que resistir al mal sino practicar incondicionalmente el bien y enseñar sus ventajas por la práctica; atacando el error provocaremos el odio de los que yerran, y así de equivocados llegarán a hacerse malos.
         
Atacando el mal provocaremos el rencor de  los malos, y así los malos serán peores. Lo que
necesitamos es difundir la luz par disipar las tinieblas. Es urgente analizar los principios fundamentales de la dialéctica marxista y demostrarle al mundo la tremenda realidad de que estos no resisten un análisis, son pura sofistería barata. Hagamos luz si es que queremos vencer a las tinieblas, no derramemos sangre. Ha llegado la hora de ser comprensivos.
         
Se hace necesario estudiar nuestro propio yo si es que realmente amamos a nuestros semejantes, es necesario comprender que sólo acabando con los factores del egoísmo y la crueldad que cada uno de nosotros lleva dentro, podemos hacer un mundo mejor, un mundo sin hambre y sin temor.
         
La sociedad es el individuo. El mundo es el individuo. Si el individuo cambia fundamentalmente, el mundo cambiará inevitablemente.
         
La América está en grave peligro y sólo transformándonos radicalmente como individuos, podemos salvarnos y salvar a la América.

SOBRE LA POLÍTICA Y LOS POLITICASTROS







Voltaire dijo: “Política es el arte de sacar la mayor cantidad de dinero posible a todas las personas de una nación, para repartirlo entre unos pocos”. 

Para seguir a Voltaire no se necesitan principios éticos; pero para oficiarcomo sacerdote en el altar de la democracia, sí se necesitan muchos valores espirituales.
         
Nuestro país está lleno de politicastros bribones que sólo quieren dinero, posiciones  burocráticas y satisfacción total de todas sus ambiciones. 

A los politicastros  no les gusta la ética, se ríen de la espiritualidad. Cuando un politicastro llega al poder toma por su cuenta el sagrado erario público, porque es un ladrón instintivizado por naturaleza.
         
El mundo de la llamada política está lleno de asquerosos politicastros. Hay muchos “políticos”, que como los “fariseos”, se asean por fuera, pero por dentro, en su psiquis, o sea, en su manera de pensar, sentimientos y acciones están “llenos de podredumbre y huesos de muertos”.

Toda persona que quiera convertirse  en un verdadero y auténtico político para oficiar en el altar de la democracia, necesita practicar una ética basada en una psicología revolucionaria. Sin una ética de fondo, las mejores fórmulas sociales y económicas fracasan.
         
Los politicastros dicen: “Primero yo, segundo yo, tercero yo”. Ese  egoísmo refinado sabotea y reduce a cenizas las mejores fórmulas políticas y económicas; por eso, para ser un auténtico político, se debe estudiar y erradicar ese factor destructivo: el egoísmo. De no hacerlo, queda convertido en un ladrón politicastro.
         
El partido político es la extensión del individuo y lo que es el individuo es el partido político, es el país, es el gobierno. Es imposible lograr la transformación social del país si los bribones de la política no se transforman. Y es imposible que los politicastros se transformen si no se interesan por la disolución del egoísmo, que es una de las causas de los problemas y conflictos del país.
         
Existen muchas fórmulas salvadoras relacionadas con la economía y con los problemas sociales, pero es cierto y de toda verdad, que sin una ética fundamentada en una psicología que tenga como base eliminar el egoísmo, el robo, el delito, la crueldad, etc., que carga el politicastro, todo terminará en rotundo fracaso. Hasta el momento todos los politicastros han fracasado; no han sido capaces de resolverle el más mínimo problemas a los colombianos.
         
Todo partido político, toda doctrina política debe tener una ética de fondo. Ser político es ser practicante de una ética basada en la disolución de los elementos inhumanos que causan al pueblo desempleo, hambre, desnudez, analfabetismo, etc. Ese es el tipo de político que debemos escoger en las próximas elecciones. ¡Basta ya de llevar al poder ladrones, verdugos, bribones, rufianes, bellacos, truhanes, politicastros con mentes regresivas, retrógradas!
         
Hoy , cuando los pueblos son vilmente explotados y engañados; hoy, cuando los pueblos han perdido la fe en sí mismo; hoy, cuando la humanidad, desbocada e incontenible, busca en el placer y en la ambición  un consuelo para la maldad y una justificación para su existencia; hoy, cuando el ser humano bendice sus propias armas y se prepara para una batalla final, creyendo que el último que quede será el dueño del botín; hoy, cuando el ser humano está en guerra en su propio hogar, en su trabajo, y en el seno de la sociedad; se necesita un partido político del pueblo y para el pueblo.
         
Ya vemos que los grandes burócratas, los politicastros y plutócratas,  siempre que se aproximan las elecciones para la primera magistratura fundan movimientos políticos con la finalidad de continuar en el control y manejo de los países, entonces, ¿por qué el pueblo no crea su propio partido para llevar a un hijo del pueblo a la presidencia?
         
Si el pueblo es el que elige, o sea, el que tiene la sartén por el mango, ¿por qué no puede decidir su propio destino, y escoger libremente sin necesidad de tener en cuenta el candidato impuesto por el orden económico?
         
Los auténticos obreros jamás han tenido su propio partido político. En algunos países hemos visto que los movimientos políticos llamados ``obreros``, en verdad ahí no hay tales obreros, en esos partidos no existe un
verdadero trabajador de pica y pala.
         
En ninguna de las constituciones políticas de los países se prohíbe al pueblo tener y manejar su propio y legítimo partido político; sino por el contrario, siempre manifiestan que el Estado es del pueblo, luego, si eso es así, ¿por qué el pueblo tiene que delegarlo a unos politicastros que usufructúan sus bienes? 

Hoy el pueblo debe salir de ese aletargamiento de siglos y comprender que la ciencia política enseñada por los grandes sabios que en el mundo han sido, es la única que les mostrará el camino seguro para liberarse de la tormenta de miseria, hambre, desempleo, abandono en que se encuentra.
         
Un partido político del pueblo será el puente tendido en el abismo para que salgamos de él; será el bienestar integral de los seres humanos; será la gran panacea que combatirá la corrupción y pérdida de los valores éticos, y por su carencia los politicastros se han apoderado de las naciones de la Tierra y han llevado al ser humano al caos y a la desesperación. Un partido político del pueblo es lo único que puede ser absolutamente social saturado  de acción edificante y esencialmente dignificante.
         
Ningún partido político obrero podrá ser anti-social o enemigo de la felicidad del pueblo, sino, muy distinto, pues, implica romper con el caduco orden social y económico establecido por los politicastros de la actualidad.




jueves, 31 de mayo de 2012

IMPUESTOS JUSTOS E INJUSTOS

Todo Gobierno necesita sostenerse con los Impuestos. Los pueblos tienen que cooperar con el Impuesto para sostener al Gobierno. Ningún Gobierno podría sostenerse sin los Impuestos; sería imposible hacer obras públicas sin los Impuestos. Los Gobiernos necesitan de la cooperación de todos los ciudadanos para poder realizar todos sus programas de acción; empero tenemos que reconocer que hay Impuestos justos y también Impuestos injustos.


Resulta injusto sacar el dinero de los bolsillos de los trabajadores para sostener el zanganismo burócrata que favorece a los ricos. Los ricos de todos los países de la América Latina en una u otra forma están relacionados con los monopolios de las grandes potencias capitalistas. Estas potencias dominan totalmente la minería, el algodón, el café, maderas, azúcar, frutas, petróleo, etcétera, etcétera.


Es también sabido, que los plutócratas del mundo suelen dominar indirectamente por medio de inversiones, empréstitos, créditos, compra de valores y certificados de participación, industria de transformación, transportes terrestres, aéreos, marítimos, sociedades de seguros y demás. Los millonarios capitalistas obtienen beneficios extraordinarios de las empresas de los Estados que gobiernan a los países "en vía de desarrollo".

Las grandes potencias capitalistas controlan totalmente la vida económica de los países "en vía de desarrollo". Los plutócratas esclavizan a los pobres trabajadores y los explotan miserablemente con apoyo total de los Gobiernos. Los plutócratas nacionales y los plutócratas extranjeros se apoyan mutuamente y saben muy bien qué es lo que hay que hacer en cada caso.


Detrás de los verdaderos y "legítimos" Gobiernos nominales, están los amos nacionales y extranjeros, las Grandes Sociedades Anónimas, los Poderosos del petróleo...


Ciertas Potencias Extranjeras eligen en secreto el Candidato a la Presidencia que mejor les conviene, en cada uno de los países "en vía de desarrollo", y los pobres pueblos van a las urnas inocentemente, engañados por líderes asalariados de la política local. 


Los plutócratas apoyan el Estado porque les conviene el Estado, ellos saben muy bien que sin el apoyo del Estado no podrían explotar a los infelices trabajadores. Cuando a los plutócratas el gobernante de turno no le permite esta explotación inmisericorde, entonces los medios, a nivel mundial (medios que son de los plutócratas) los tildan de dictadores, anárquicos, violadores de los derechos humanos y cincuenta mil cosas más, y el pueblo hipnotizado por estas falaces informaciones, termina dándole la espalda a su “salvador”… 


Los plutócratas han metido dentro de la Colmena Burocrática, ciertos zánganos que no producen y sí consumen y perjudican. Lo más grave es que dichos zánganos son alimentados y sostenidos en sus puestos con el dinero de los pobres trabajadores.


Resulta injusto saquear los bolsillos de los pobres trabajadores para sostener el zanganismo burocrático. Si un Senador, Representante, o un poderoso de éstos, necesita de tales zánganos con “corbatas”, que ellos mismos los paguen con su dinero. Los trabajadores no tienen por qué sostener con el dinero de su trabajo a dichos zánganos.
SACAR IMPUESTOS DE ENTRE LAS BOLSAS DE LOS INFELICES PARA SOSTENER ZANGANOS INUTILES, ES REALMENTE UN GRAVISIMO DELITO.


Un gran porcentaje de los ingresos de los Gobiernos de los países Latinoamericanos proviene de injustos impuestos. Los pobres trabajadores son los que tienen que pagar dichos impuestos para sostener a los zánganos de la colmena burocrática.


El crimen más espantoso contra los pobres trabajadores, es gravarles sus salarios, sueldos, honorarios, etcétera, en porcentajes que van elevándose cada año y que reducen el nivel de vida de los obreros del músculo y de la inteligencia. Los pobres trabajadores, los hombres del arado, los que trabajan en las vías públicas, los infelices que barren las calles, etcétera, no pueden mandar sus hijos a las Universidades porque hasta las profesiones son para los hijos de los poderosos. En cambio sí se les quita, se les gravan sus salarios, se les grava todo, para sostener los zánganos de la colmena burocrática.


No negamos que los Pueblos necesitan cooperar con sus impuestos, contribuir económicamente para el bien de la Nación, pero que se establezcan justos Impuestos, porque es absurdo explotar a los infelices para sostener a los ricos.


Existen dos Impuestos fundamentalmente útiles e indispensables: 


1. Impuesto a la Producción. 


2. Impuesto al Consumo. 


En ambos se puede establecer justamente la coparticipación del tributo entre la Persona Física y el Estado, separando un porcentaje para la Persona Física.


Actualmente existe un verdadero Caos en los sistemas de Impuestos; se está gravando con Impuestos lo que no debería gravarse y no se está gravando lo que sí debería gravarse. Parece increíble que infelices padres de familia que dependen para su subsistencia y la de su familia, de humildes e insignificantes negocios, se les grave injustamente con multitud de impuestos absurdos. 


Es urgente estudiar exhaustivamente los sistemas de impuestos, seleccionarlos justamente para bien de los pueblos Latinoamericanos.


En eso de los Impuestos se ha llegado actualmente a la corrupción más espantosa cuando se ha gravado con Impuestos a los trabajadores campesinos, A LOS HOMBRES QUE LE DAN DE COMER A LAS GENTES QUE VIVEN EN LA CIUDAD, A LOS HOMBRES QUE ALIMENTAN A LOS PUEBLOS. ¿Qué sería de las multitudes humanas si los trabajadores del campo no llevaran comida a las ciudades? Es fuera de toda duda mucha corrupción gravar con impuestos a los artículos indispensables que los trabajadores campesinos necesitan...


Se necesita realmente ser uno muy perverso como para atreverse a gravar con impuestos aquella mano encallecida que nos está dando de comer. A los trabajadores campesinos no se les debe molestar con impuestos, ELLOS REALMENTE ESTÁN PAGANDO EL DERECHO DE VIVIR LLEVANDO LA COMIDA A LAS CIUDADES, ALIMENTANDO A MILLONES DE SERES HUMANOS...


El estudio de los sistemas de Impuestos es muy delicado y hay que analizarlos realmente muy a fondo en forma profunda, minuciosa, detallada. Son realmente muchos los impuestos que son necesarios suprimir y muchos los impuestos que hay que crear...


viernes, 25 de mayo de 2012

¿Qué acción realizamos para trabajar por la paz?



El error mayúsculo que se comete al trabajar en favor de la paz, ya sea a nivel regional, nacional o mundial, es olvidar que el individuo es la base de la sociedad;  y que por lo tanto  un cambio estructural profundo de la sociedad y del gobierno, debe iniciar desde el individuo, por medio de una educación esencial, que contenga principios sólidos como  libre iniciativa, no imitación, libertad creadora, atención consciente, valor, amor, cómo pensar, saber escuchar, sabiduría, generosidad, comprensión, integración, sencillez, paz, veracidad, vocación, etc.

Si el individuo cambia, cambia la familia, cambia el conglomerado social. Pero hoy, las gentes llenas de teorías sin conocimiento de la política y la economía, pretenden con fórmulas de escritorio resolver el problema de la paz, elaborando reglas para la masa y olvidando a los individuos.

Muchos filósofos, religiosos y politólogos, predicen para las futuras décadas, la desaparición de las guerras y creen que esta humanidad va a pasar por  una transformación social radical. Obviamente, tales profecías fallan, no pasan de ser meros sofismas. ¿Y qué es un sofisma? Una pared sin base. 

Incontrovertiblemente, no es posible que el odio, el egoísmo, el revanchismo, la codicia, la envidia, etc., etc., que cada individuo lleva en su manera de pensar, sentir y actuar pueda crear seriamente un mundo de paz; sería absurdo suponer que con esos valores inhumanos  expresándose en forma colectiva pudieran dar origen a un mundo pletórico de luz y de belleza. 

¿Cómo podemos ser idóneos instrumentos de paz cuando dentro de nosotros están aquellos factores de la discordia que producen guerras?
Ahora, cuando el egoísmo y la violencia se expresan socialmente, entonces aparece sobre el escenario de la vida, la guerra.  

¿Acaso pueden los antivalores valores crear unos tiempos de fraternidad y paz? ¿Con qué obreros vamos a hacer el templo de la paz? ¿Cuáles son esas multitudes bondadosas, altruistas, generosas, capaces de establecer sobre la faz de la Tierra, el esplendor de la paz?
Cualquier persona que posea libre pensamiento cae en cuenta que para poder crear la paz hay que eliminar los valores infrahumanos que producen  la guerra, la violencia, las masacres, el terrorismo, etc., como el odio, egoísmo, codicia, el revanchismo, el resentimiento, subir al tope y hacernos sentir, recelos, etc.; esos defectos psicológicos nos incapacitan para poder abrazar amorosamente la paz.


Cuando el Hermano Francisco de Asís pedía a su Cristo Interno: “Señor, hazme instrumento de Paz”, solicitaba la eliminación de esos elementos psíquicos abominables que se enquistan en la mente y en el corazón como virus letales que nos llevan a odiar terriblemente.

¿Son buenas las oraciones, los cultos, las manifestaciones públicas, las marchas y cosas similares para ayudarnos a lograr la tan anhelada paz? Hay una sentencia que dice: “A Dios rogando y con el mazo dando”. Podemos pasarnos siglos, como ha sucedido, rogándole a Dios por la paz, pero al no producir una acción recta para eliminar esos demonios psíquicos que producen guerras; entonces no habrá paz; porque si pensamos: “Dios es paz” eso es correcto; pero nosotros no demostramos con hechos evidentes, claros y meridianos, que queremos paz. 

Cuando el individuo produzca en su interior psicológico la acción sincera de eliminar los elementos infrahumanos que producen las guerras, entonces, seremos instrumentos, idóneos, capacitados para dar paz…

jueves, 3 de mayo de 2012

¿Tienen los parias de la vida, patria?

¡PUEBLO LATINOAMERICANO! UNÍOS HOY MÁS QUE NUNCA, PARA COMBATIR CON LAS ARMAS DE LA INTELIGENCIA, EL CAPITALISMO DE ESTADO Y EL CAPITALISMO PRIVADO, QUE OS EXPLOTAN Y CONDENAN AL HAMBRE Y A LA MISERIA.




La palabra patria está tan rancia y sobrecargada de parámetros conceptuales que resulta demasiado abstracta, vaga. El sentido de patria es algo que hoy no es entendido con claridad. La palabra patria es fascinante; a la gente le fascina, sin embargo, no se tiene plena comprensión de ella; existe confusión en relación con esta palabra. Si estudiamos un poco de historia sobre esta palabra, vemos que los bohemios utilizaban la cruz o la “X” como signo de reconocimiento y guiados por este gráfico trazado en un árbol o en cualquier pared, acampaban siempre en el lugar que ocupaban  sus predecesores, juntos al símbolo sagrado que llamaban patria.

Todavía algunos creen que esta palabra es de origen latino. Las tribus nómadas tenían un lema que esforzaban en practicar, “Patria est ubicumque est bene”: “La patria está en todas partes donde se está bien”. 

Según este lema-divisa podemos preguntar, ¿tienen los desplazados una patria? ¿Tienen los hambrientos, los desempleados, los indigentes, una patria? Cierta vez me encontraba en un sitio donde, para ese entonces, se estaban reclutando unos jóvenes para el ejército, entre éstos cayó uno que era el sostén de su abuela. A ella le fueron a dar esta terrible noticia. Muy dueña de si misma, se colocó sus “pantuflas”  y se dirigió hacia el lugar donde lo tenían “retenido contra su voluntad”, y al llegar  allí buscó al jefe de esta operación y le dijo: “Vengo para que me entregue a mi hijo” (así lo consideraba ella).  Aquel militar le respondió amablemente: “No puedo abuelita, pues él tiene un gran compromiso con su patria”.  ¿Cuál patria? -respondió ella- Mi hijo no tiene patria ¿Cuándo su jefe y el jefe de su jefe le han dado a él un plato de comida, un par de calzado, o una vivienda? No señor, si se lo lleva es por encima de mi cadáver”. Y entre frases, de un lado y de otro, los ánimos de la gente que se encontraban en ese lugar se fueron exaltando, y aquel militar muy prudente, para evitar una tragedia, le devolvió a la señora su joven nieto. Pero nos dejó pensando: ¿Tiene este joven, patria? Etimológicamente no, pues patria es “donde te va bien”.

Hoy es muy común que cualquiera manifieste que “hay que defender la patria”; ¿Pero acaso los desamparados tienen patria? ¿Cómo se le puede decir a unos padres de familia que tienen patria cuando los vemos mendigando un pedazo de pan? ¿Y a esos niños inválidos que piden una moneda para comprar una bolsa con agua para calmar la sed, a todos esos desplazados que nadie siente piedad por ellos? A diario nuestra retina registra escenas que conmueven las fibras más profundas del corazón. Por  una parte, los desplazados no valen nada, se les trata peor que a basura, por lo menos a la basura se le recoge, pero a ellos nadie los tiene en cuenta y por otra parte, duele ver a unos gobernantes que no tienen un átomo de compasión por ellos. Mas, sin embargo, se les escucha decir a esos abyetos gobernantes, rodeados siempre de cientos de “gorilas” que los protegen: “Todos tenemos el deber de defender la patria”, o “Tenemos  dolor de patria”. 

Debemos repetir las palabras de un famoso  radio periodista de  la década de los sesenta. “No me hagan reír; pues tengo los labios cuarteados”. El verdadero sentido de patria, sólo se puede vivir íntegramente cuando se tengan gobernantes libres de amos y respeten y hagan respetar  los derechos humanos de los pueblos. Mientras el gobernante que esté sentado en la silla de la primera magistratura reciba órdenes de sus dueños, y las cumpla, éste no podrá ser luz para los gobernados.

viernes, 27 de abril de 2012

Desarrollo de una educación integral

¡PUEBLO LATINOAMERICANO! UNÍOS HOY MÁS QUE NUNCA, PARA COMBATIR CON LAS ARMAS DE LA INTELIGENCIA, EL CAPITALISMO DE ESTADO Y EL CAPITALISMO PRIVADO, QUE OS EXPLOTAN Y CONDENAN AL HAMBRE Y A LA MISERIA.





Uno de los asuntos más ácidos del que tratan de ponerse de acuerdo los países de América y del Caribe, es la cuestión relacionada con la solución final del problema de la droga. Este flagelo fue creciendo de forma tan alarmante que hoy se encuentra fuera de cauce, se ha desbordado de tal manera que es prácticamente el detonante de todos los conflictos sociales, políticos y económicos del mundo, por la sencilla razón de que jamás se le trató desde sus cimientos: una educación integral.

Tanto el gobierno de los países americanos como las autoridades que les tocaba poner en marcha el aspecto educativo de los pueblos no han tenido en cuenta, lo indispensable que es para el desenvolvimiento del ser humano, el desarrollo del saber y de los valores éticos. Nunca la educación, por lo menos en nuestro medio, ha incursionado en la necesidad de tratar esa doble envoltura, para hacer de nuestra existencia algo completamente armónico.

Alguien puede tener mucho saber, por ejemplo, fabricar automóviles, conocer la medicina, la jurisprudencia, poseer una gran erudición; pero podría suceder que esa persona tuviera una ética muy baja, unos valores éticos muy raquíticos.

Existen seres humanos que poseen una erudición extraordinaria, pero tienen unos valores éticos muy bajos, tan demasiado bajos, que son capaces de matar, robar, engañar, odiar, chismosear, calumniar…

Así pues, los valores éticos y el saber son diferentes, pero deben estar unificados; y esto es algo que los educadores actuales deben comprender para estudiar las causas y soluciones del problema de la droga.

Incuestionablemente, lo más importante para resolver el problema de la drogadicción, es la conquista de los valores ético, porque, ¿de qué serviría tener una gran sapiencia, si no tenemos desarrollado valores éticos, si poseemos el defecto horripilante de la drogadicción? Alguien que es profesional, que ha estudiado mucho, pero todavía es capaz de drogarse, ¿de qué le sirve eso? Lo más importante en la educación es el progreso de los valores éticos; por lo que la educación no solo debe informar al intelecto, sino que además debe dirigirse a conquistar valores éticos.

La Educación Integral, según algunos educadores modernos, se alcanza cuando se logra un equilibrio muy especial entre valores éticos y el saber, es decir, entre nuestro desarrollo ético y la información que recibimos. De ese equilibrio surge la comprensión creadora.

Conclusión: El educando sin el perfeccionamiento de los valores éticos, es frívolo, superficial; el educando sin el adelanto intelectual, es estúpido, necio. El educado con el desarrollo de los valores éticos y el florecimiento intelectual, queda blindado contra los valores mundanos, materialistas, grosores; entre ellos la drogadicción y el alcoholismo…


martes, 24 de abril de 2012

¿Dónde están las instituciones?

¡PUEBLO LATINOAMERICANO! UNÍOS COMO HERMANO HOY MÁS QUE NUNCA, PARA COMBATIR CON LAS ARMAS DE LA INTELIGENCIA, EL CAPITALISMO DE ESTADO Y EL CAPITALISMO PRIVADO, QUE OS EXPLOTAN Y CONDENAN AL HAMBRE Y A LA MISERIA.



Los organismos de control del Estado mediante sus pesquisas, han venido demostrando que la mayoría de las instituciones gubernamentales del país están en crisis moral; y como esas instituciones están formadas por individuos y lo que es el individuo son las instituciones, entonces, éstas se encuentran en banca rota moral debido a la ausencia de amor, generosidad. veracidad, altruismo, etc., de sus gerentes y directores. Carecen estas instituciones de jefes de intachable idoneidad ética. Y así tenemos que las instituciones que tienen a su cargo, entre otras, la niñez del país, la seguridad social, la seguridad nacional, la defensa de las leyes, de la vida… se encuentran en declive absoluto.

Los estudiosos de este asunto han coincidido en afirmar que la generalidad de estos directores provienen de hogares formados en un ambiente social alienado y materialista, en donde hacer dinero y trepar al tope de la esclarea es la principal preocupación; estos han crecido en hogares donde las inter-relaciones familiares los relegó a simples formas y cuya preocupación paternal sólo era imponerlos en la ponderación del prestigio, de la influencia social y del capital, negándoles por lo menos, aunque fuese superficialmente, un toque de honestidad, de recato, de vergüenza, Los expertos en esta cuestión han indicado que la educación tradicional que recibieron estos seres perturbados y perturbadores, les impuso una condición social espuria y una religión despótica, y aun cuando contradictorio, prosaica, que los llevó a eclipsar los reales valores del espíritu; esta es la principal raíz de los problemas mentales de estas personas.

Sin duda alguna, la senda del servicio a los demás es sincera y magnífica, pero cuando somos manejados por valores inhumanos se pierde ese camino. La voracidad infrahumana envenena la mente y se infiltra en las personas como una fuerza egoísta; cargando consigo mezquindades que lastiman a las gentes más vulnerables de la sociedad; por eso esa senda de servicio que debe ser la arteria principal nutridora del buen gobernante, exige la necesidad de estar pletóricamente cargado de espíritu humano; este es el motivo por el cual se le pide a estos directores y gerentes, la amabilidad y la cortesía de la inteligencia; sin estas facultades las instituciones que dirigen se tornan violentas y violadoras de los derechos humanos.

Eso es lo que se encuentra angustiando e intranquilizando a los colombianos, pues estas personas por falta de valores éticos y de capacidad para el razonamiento lógico, inobservan la Constitución, sus principios y los instrumentos internacionales sobre el respeto al derecho ajeno que obvian los principios generales de justicia social.

La sociedad colombiana viene clamando desde siempre para los cargos directivos de esas instituciones, gente con excelente reputación en cuanto a integridad: recato, vocación de bondad, valientes y dispuestos a servir aunque se caiga el cielo.

No cabe duda que a estas élites sólo les interesa beneficiarse de los caudales públicos; sinceros equivocados que piensan que gobernar es nada más que incrustarse en el Estado. A través de muchas décadas el pueblo ha soportado a una casta gubernamental que con sus actos atroces ha conseguido cimentar en el pueblo una cultura de humillación, de dolor, de “aguante”. Tal vez por eso los gobernantes continúan más allá de su campaña eleccionista, con sus promesas, con sus engaños sistemáticos para soslayar el no poder favorecer al proletario urgido de soluciones. La única obra eminente de un gobierno es el servicio; sólo allí reside cualquier esperanza por tener días mejores. Y en el consabido deber del servicio a los demás por parte de los gobernantes, los colombianos están huérfanos…
         www.acegap.org